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NO PODEMOS SEGUIR SIENDO CRISTIANOS PASIVOS

Todo el mundo va en diferentes direcciones, en ese transcurrir nos estrellamos con personas que no quisiéramos ni mirar, pero el Creador nos las presenta, ¿Por qué? No sabemos con exactitud, pero lo importante es pensar en el para qué, el propósito, que no puede reducirse en la simplicidad. “Y no os adaptéis a este mundo, sino transformaos mediante la renovación de vuestra mente, para que verifiquéis cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno, aceptable y perfecto” Romanos 12: 2 (LBLA) La juventud es la etapa que más desea, con ansiedad, la libertad. Los jóvenes quieren ser libres de la opresión que sienten constantemente, pero esta emancipación es una total ilusión cuando sus brújulas son la racionalización, religión o tradición. Las luchas constantes de estas diferentes direcciones, pensamientos y doctrinas humanas no nos pueden hacer impacientar, las ofensas que el sistema continuamente hace a Dios y a su Palabra no deben hacer alterar nuestros ánimos, sino, por el c...

LA TERRIBLE DUDA

La duda es el peor enemigo de la fe, quien duda no cree, es débil y fácil de atacar para el enemigo. El dudar es lo que quiere producir el enemigo contra quienes hemos creído en Jesucristo. Pero en estos momentos de duda, Dios nos fortalece, no nos abandona, a menos que decidamos no seguir su voz. Las palabras de Dios frente al desánimo están escritas en la Biblia, por lo tanto, en momentos de duda es importante acercarnos en oración ante Dios. No es tan importante lo que los demás piensen como lo que Dios piensa de nosotros, por lo tanto, agradarle a Él es nuestro primer interés. Nuestra dirección es camino a la vida eterna, pero en este camino tenemos un enemigo que constantemente se nos opone, lanzándonos dardos de fuego, “… tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno” Efesios 6: 14 (RVR 1995) La fe nos fortalece, nos protege de satanás, del sistema y, aun, de nuestra propia incredulidad, por tal razón es que no podemos meno...

¡CUAN DULCE ES TU PALABRA!

¡Cuán dulces son a mi paladar tus palabras! Más que la miel a mi boca. Salmos 119: 103 (RVR 1960) Es agradable y  tranquilo cuando nosotros saboreamos el dulce, por ello nosotros debemos ser como el dulce, que es “grato, gustoso y apacible” (RAE); ser dulces en nuestra manera de pensar, hablar y  vivir. Desde el momento que recibimos a Jesucristo en nuestro corazón, teniendo nuestro encuentro personal con El, oyendo su voz,  recibimos verdadera tranquilidad, ese gusto que nos ofrece el dulce. Fue el dulce amor de Dios el que saboreo todo nuestro ser y fue mucho más que la miel a nuestra boca. Nosotros debemos preservar ese dulce que recibimos desde el momento en que conocimos a Jesucristo como nuestro Señor y Salvador, pero ese dulce solo podremos preservarlo con la Palabra de Dios, oyendo la voz de Dios, solo así seremos llenos de dulzura y viviremos gustosamente y tranquilamente llenos de Amor. DULCE AMOR “Y andad en amor, como también Cristo nos am...

UN MAR DE TRISTEZA

Una de las consecuencias más terribles de no permanecer en integridad, de desobedecer a Dios, de pecar, es la tristeza. La tristeza es el verdadero sufrimiento de un cristiano y siempre será la consecuencia del pecado. Es el castigo que nos encamina a Dios por lo tanto aunque sea consecuencia de nuestros pecados es el medio que Dios usa para que comprendamos la gravedad de nuestras maldades a fin de que nos arrepintamos de nuestros pecados creyendo que solo en Jesucristo hay salvación para nuestras almas. David experimentó el dolor por haber pecado contra Dios, y lo expresó en el libro de los salmos de la siguiente manera: “Ten piedad de mí, Dios, conforme a tu misericordia; conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones. ¡Lávame más y más de mi maldad y límpiame de mi pecado!, porque yo reconozco mis rebeliones, y mi pecado está siempre delante de mí. Contra ti, contra ti sólo he pecado; he hecho lo malo delante de tus ojos, para que seas reconocido j...

REFLEJÁNDO EN UN ESPEJO LO QUE REALMENTE ERES

Para comprender quien eres es necesario que conozcas tu historia porque en ella reconstruirás tu identidad, entendiendo que solo en Jesucristo tienes verdadero valor. Hicimos la siguiente pregunta: ¿en qué situación fueron confrontados por el Señor para verse a sí mismos? a tres personas de diferentes edades  y esto fue lo que respondieron: “Me descubrí como era cuando mi hijo mayor me dijo a la edad de siete años “Papi tu estas mal delante de Dios” en ese momento entre en el baño de la casa y me puse a llorar porque me sentí confrontado y me di cuenta como era realmente, era un mentiroso que engañaba a las demás personas y a mí mismo, haciéndoles creer algo que yo no era.” Anónimo “Realmente entre más pasa el tiempo, más me confronta el Señor, pienso que hace parte del proceso como hija de Dios. Desde el día que me mostro que a pesar de mi buena conducta, si no tomaba una decisión de seguirle me condenaría, pues no importaba si tuviera buenas intenciones, de nad...

LAS SILLAS MARCADAS DE LOS LÍDERES

Líderes cristianos, que se suponen deberían estar para servir y no para ser servidos, han tomado unos puestos que no quieren entregar. Líder, en su buena definición, es la persona ejemplar que un grupo busca imitar. Los líderes cristianos de la iglesia como Pedro, Pablo y Juan eran dignos de imitar porque eran imitadores de Cristo. Pablo dijo: “Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo.” 1 Corintios 11: 2 (RVR 1960) La imitación que se refiere la Biblia a Cristo no es de su deidad, es decir que el hombre no puede creerse igual a Dios, no puede hacer lo que Jesucristo hizo en la tierra porque Jesucristo es Dios. Lo que a imitar de Cristo se refiere es a: “Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mism...

LA APARIENCIA DE UN APOSTATA

En la década de los ochenta se levantó un predicador pentecostal llamado Jimmy Swaggart, un hombre que le inspiraba confianza a muchos. Su apariencia era de piedad, de bondad pero en su corazón solo había amor por el dinero. El deseo al poder fue lo que lo llevó a juzgar a los demás, al legalismo, a la condenación, olvidándose del versículo que dice: “Tú que dices que no se ha de adulterar, ¿adulteras? Tú que abominas de los ídolos, ¿cometes sacrilegio?”   Romanos 2: 22 (RVR 1960) Este ciego que con sus enseñanzas buscaba guiar a otros ciegos sin quitarse, primeramente, la viga que había en su propio ojo (lee Mateo 15:14), era un charlatán que solo buscaba su propia gloria. Un mercader de la fe que por avaricia hacía mercadería de muchos con palabras fingidas (lee 2 Pedro 2). Pocos años después Swaggart fue juzgado con la misma barra que juzgó a los demás, y a menos que se hubiera arrepentido creyendo de verdad en Jesucristo será juzgado en las eternidades del infierno. ...

CUIDANDO DEL REBAÑO DEL SEÑOR

Los falsos siervos de Dios son hombres o mujeres que simulan ser aprobados para enseñar la Palabra de Dios, pero no lo han sido, y van de mal en peor, porque no solamente engañan, sino también ha sido engañados, es decir que su vida es un completo engaño, una total mentira. Dios nos advierte de estos engañadores, en su Palabra, pues andan vestidos como ovejas, siendo realmente lobos rapaces, es decir, aparentan amar a Dios y hacen obras aparentemente buenas, actuando como genuinos cristianos (pero no son auténticos cristianos) para engañar y llevarse a muchos que están en las congregaciones cristianas, llevándolos a que hablen mentiras de la Palabra de Dios, nieguen a Dios (Padre, Hijo y Espíritu Santo)  y su obra redentora. “Amados, por la gran solicitud que tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación, me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos. Porque algunos hombres han entrado enc...

SÍNTOMAS DE UNA CRISIS ESPIRITUAL

En mi vida estando por primera vez en un país extraño experimente muchos conflictos internos donde empecé a tener indicios de una crisis de fe. Los síntomas fueron: orar como si le hablare a la pared, leer la Biblia como un libro más, sentir tristeza y confusión; todos estos me estaban fastidiando hasta que con todo mi corazón dije a Dios - Señor no sé qué pasa, no sé si existes, realmente estoy llegando a dudar de todo, por favor ayuda a mi incredulidad y dame fe para poder seguirte - luego de abrir mi corazón a Jesucristo, estando en esta crisis, el Señor me respondió y alentó mi corazón ablandándolo. Esto es una de las tantas experiencias que he tenido en mi vida con respecto a la crisis de fe, pero en todas ellas he visto, como común denominador, que Dios me ha sanado de esta enfermedad espiritual al reconocer, primeramente, que yo, en mis propias fuerzas, soy bastante débil y, segundo, que Dios está atento para que reconozca  que lo necesito. La vida cristiana no es dif...