Entradas

COMPASIVOS PERO NO PERMISIVOS

  La compasión que Dios ha tenido con nosotros no tiene comparación, porque merecíamos el castigo de nuestro pecado puesto que de alguna u otra manera hemos quebrantado su Ley, de tal manera que somos solo merecedores del infierno, pero Dios por su compasión nos salvó del horrendo castigo que nos esperaba, por lo tanto LE DEBEMOS TODO, tanto asi que no podemos pagarle ni siquiera con nuestra vida lo que hizo por nosotros, pero si podemos entregarle nuestro vida como ofrenda de gratitud por su perdón y salvación. “Porque el juicio será sin misericordia para el que no ha mostrado misericordia. La misericordia triunfa sobre el juicio.” Santiago 2: 13 (NBLA) Sin misericordia nuestro juicio seria la condenación, pero gracias a la misericordia de Dios, el Señor nos ha justificado por medio de la fe en Jesucristo a todos aquellos que nos hemos arrepentido y creído en el evangelio que nos enseña que Dios no pasó por alto el pecado de nosotros, sino que en Jesuc...

NO TOREEMOS AL DIABLO

  No tentemos al tentador, no juguemos con la serpiente, no metamos las manos al fuego, no nos creamos más fuerte que nuestro enemigo, porque no tenemos que demostrar a nadie que somos superiores a nuestro tentador, es mejor huir ante el peligro, es mucho mejor que digan huyó un cobarde que cayó un valiente, por lo tanto no seamos orgullosos ni nos creamos fuertes ante la tentación sino más bien creamos lo que somos, que somos débiles y pobres necesitados continuamente del Señor, para huir rápidamente de toda cruel tentación, porque bien dice Proverbio 16: 18: “Antes del quebrantamiento es la soberbia, y antes de la caída la altivez de espíritu”. Como muchos de mis hermanos, yo tambien me he encontrado, de manera personal, envuelto en grandes peligros y caídas debido a que he olvidado la gran verdad de Proverbios, por ello procuro tener cuidado de mí mismo, para no caer en el orgullo y para reconocerlo a fin de apartarme de este silencioso enemigo. No es bueno el orgullo, ni cr...

CON CRISTO AL FRENTE SIEMPRE VENCEREMOS

Me gustaría terminar este libro que se ha escrito con gran esfuerzo y esmero con la siguiente ilustración que se me hace fácil para poder comprender mejor mi accionar en la santificación, mi lucha espiritual. El baloncesto es un deporte en equipo, pero en el entrenamiento se puede practicar solo, mientras veo el balón, debo concentrarme en manejarlo bien, no que este me maneje, debo protegerle, aprender a rebotarlo, y a lanzar bien para que pueda entrar en el aro, pero hacer esto de manera perfecta requiere entrenamiento fuerte, aun asi nunca lo hare perfecto, pero tratare de no equivocarme porque si me equivoco jugando un partido, si hago un mal pase, o un mal lance, eso podría definir el resultado del partido. Algo muy similar pasa con nuestras vidas, uno de los pasajes que más me encanta de las Escrituras es Proverbios 4: 23 que dice “sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida”. Nuestro corazón es como el balón en el baloncesto, debemos cuidarlo muy bien ...

TENGAMOS CUIDADO CON ALIMENTAR LA CARNE

  ¿Qué ocurre cuando estamos en medio de una tentación? ¿Debemos orar? No, en estas circunstancias la acción más sabia será huir, confiando en la salvación del Señor. Pero antes quisiera registrar un consejo practico de prevención para evitar caer en la tentación, es abstenernos por completo de todo lo que quiera llevarnos a alimentar la carne, porque la carne cuando ha sido alimentada solo buscará hacer una cosa y es ir en contra de nuestro Señor. Cuando nos referimos a alimentar la carne precisamente estamos hablando del deseo carnal, el cual es completamente pecaminoso. “Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.” 1 Juan 2: 16-17 (RVR 1960) Debemos abstenernos de estos vanos deseos por completo, cada día, todos los dias. No aceptar ninguna propuesta indecente, no permi...

LA ARMADURA DE DIOS EN LA GUERRA ESPIRITUAL

  La guerra contra el pecado es hasta la muerte, por lo tanto no podemos darle tregua, ni rendirnos frente al mismo, sino luchar contra este gran mal hasta la muerte y hacerlo con valentía, decisión y gozo (Nehemías 8: 10). Lo bueno es que no estamos solos para derrotar al pecado y al maligno que nos quiere llevar a caer en sus garras, sino que Dios nos ha dado una armadura con la que podremos derrotar a satanás y al pecado. La armadura de Dios es lo único eficaz contra el ser más maligno del universo, este ser que es más fuerte que nosotros y tiene mucha más experiencia, es un ser con bastante poder, uno que antes era nuestro padre pero ahora es nuestro enemigo, este ser llamado satanás no tiene poder ilimitado ni es más grande que Dios y aunque fue derrotado en la cruz aún sigue atacando con desespero, como un león rugiente sin piedad alguna, pero sabemos que en Cristo podemos vencerlo. No podemos ignorar sus artimañas, ni su poder, pero tampoco tenerle miedo, porque aunque nos...