NUESTRA LIBERTAD ESTA EN NUESTRA CONFIANZA EN DIOS
Lo que elegimos en nuestra vida no siempre nos conduce a ciertas preferencias, por ejemplo si decidimos vivir en Canadá no significa que amaremos el frio. Aunque decisiones que tomamos nos abre un abanico de posibilidades en cuanto a intereses, gustos o preferencias, la libertad humana se encuentra muy limitada y condicionada no tanto por el contexto sino por su pecado, su naturaleza pecaminosa, que la va a querer conducir primeramente hacia todo lo que es contrario a la Palabra de Dios. La libertad en nuestras elecciones no existen, sino solo en Jesucristo, por lo tanto solo el cristiano es un libre que puede disfrutar de su libertad cuando ella se encuentra sometida a la Palabra de Dios. No es posible que podamos pensar en una libre determinación en nuestra vida, cuando nuestra naturaleza se encuentra corrompida por el pecado, porque está libre determinación tiene una fuerte inclinación solamente al mal la cual la imposibilita totalmente a buscar de manera libre o por voluntad prop...