UNA VIDA DE GRAN FRACASO

 

Yo Pedrazo nací en la ciudad de Gazo,

Mis padres Lara y Tuana me criaron hasta los trece años por romper tres platos.

Me fui de la casa pero no sin antes romper una taza,

Mi padre entonces salió de la casa y me siguió con un hacha hasta la plaza,

 

Me escondí detrás de una tienda

Y conocí a un comerciante muy hablante,

Que me dio un buen trabajo en su gran barco

Donde solo tenía que vender el trago,

Después de un año con tanto oro y poco trago,

A este comerciante solo tres monedas y dos libras le di según mis ventas

Y al darse cuenta de esta estafa me echó y me quitó todo el oro.

Luego fui a mi tierra Gazo

Y me encontré con pacho mi amigazo,

Me llevó hasta su casa

Y me regaló una taza de té,

Entre a su cuarto, y di un paso hacia la cama grande y áspera,

Donde dormí solo un rato

Porque Pacho mi amigazo había salido al mercado a comprar alimento para mi sustento,

 

Entonces me levante y encontré dos bolsadas llenas de oro

Cerca de la estatua de un moro

Y sin pensarlo dos veces me fui, con el oro y tres peces

A un lugar donde no podía comprar por su abandono.

Aunque  casas y fincas tenían hamacas y vacas,

Mi codicia y avaricia que solo servían para risas

Por mi vida tan vacía que me llenó de metas ambiciosas

Que decidí vender tres vacas y dos casas a los del pueblo de  Anicia

Caracterizado por su avaricia,

Por un precio no mayor de mil pesos,

 

Entonces compre una casa y un barco en Bolazo

Pueblo vecino de Gazo

Y viví así por un año porque Pacho mi amigazo

Les contó a los del pueblo de Anicia,

Su gran desdicha por mi gran carisma donde mi astucia y codicia

Le robaron su vida tan dicha

Porque  tome prestado dos bolsas de oro y tres  peces,

Por las veces que le conté varios chistes buenos de mi tía doña Inés.

 

Entonces me fui de Bolazo a la capital de mi país natal,

Y allí continúe con mi vida de robos y engaños

Donde comprendí que mi vida era un total fracaso.

Este es un corto fragmento de una novela picaresca, en donde se hace alusión de la vida de un joven. La vida de un muchacho que vivió en desgracia. El mismo lo sabía, como quizá lo sepas tú, pero la pregunta sería:

¿Cuál decisión tomaras, la de continuar tu vida con engaño o la de realmente buscar un total cambio?

Mira que la vida es un bien sin precio. Por más riquezas, dinero o fama que tengas no puedes pagar por ella, no puedes pagar para que Dios te acepte en su reino, no hay nada que puedas hacer para ser salvo, nada. Tu estas condenado a morir alejado de Dios por causa de tus pecados, estas condenado a ir al infierno eternamente donde reina la tristeza y la confusión. Mas Dios, lleno de amor y misericordia envió a su único Hijo a morir en la cruz tomando todos tus pecados, y dejándolos en el sepulcro, Jesús resucitó con poder, venciendo la muerte que nos dominaba para decirnos:

“Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque muera, vivirá” Juan 11:25 (DHH)

Solo debemos creer en El para ser salvos de la condenación que merecemos. Solo en Jesucristo podemos ser salvos.

Nuestra vida, si en verdad está depositada en Jesucristo, nunca se perderá en este mundo, por lo tanto, tenemos mucho en que regocijarnos. La principal razón de nuestra alegría debe ser que Dios nos ama, aunque no tengamos trabajo, nos sintamos como en soledad, o enfrentemos la decepción.

Comentarios

Entradas populares de este blog

LA SALVACION ESTA DETERMINADA POR DIOS PARA TODOS

EL CONOCIMIENTO ENVANECE

¿CESACIONISMO, CONTINUISMO O CONTINUACIONISMO?