TU ADICCIÓN Y TUS RECAÍDAS ENSEÑAN QUE ERES UN HOMBRE DE DOBLE ANIMO

Ser de doble animo en medio de una adicción es querer dejarla un día, pero al siguiente no. Esta actitud es común en una persona adicta, por lo que debes reconocer que eres una persona de doble ánimo, y si sigues en este camino nunca dejaras tu adicción y tendrás un sinfín de recaídas hasta que tengas el carácter suficiente para dejarla para siempre. Es necesario que trabajes en tu carácter y que dejes de tener una actitud conformista, para que puedas tomar decisiones radicales y firmes en tu vida.

Pero si alguno de vosotros se ve falto de sabiduría, que la pida a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. Pero que pida con fe, sin dudar; porque el que duda es semejante a la ola del mar, impulsada por el viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, ese hombre, que recibirá cosa alguna del Señor, siendo hombre de doble ánimo, inestable en todos sus caminos. Santiago 1: 5-8 (LBLA)

La carta de Santiago es el Proverbios del Nuevo Testamento y es muy practica para quien tiene problemas con las adicciones, porque un tema recurrente en ella es el hombre de doble ánimo, aquel que hoy piensa una cosa y mañana otra, que fluctúa continuamente entre dos modos de comportarse. En esta sección Santiago está exhortando a los creyentes a no pedir a Dios sabiduría con duda, sino con fe, con firmeza, porque el que pide titubeando, sin una fe verdadera, es una persona de doble ánimo y es comparada a la ola del mar que es inestable, por eso llama a los de doble animo a lo siguiente:

Acercaos a Dios, y Él se acercará a vosotros. Limpiad vuestras manos, pecadores; y vosotros de doble ánimo, purificad vuestros corazones. Santiago 4: 8 (LBLA)

Presta atención detallada a esto, si quieres vuélvelo a leer un par de veces más y medita en ello, porque es un versículo bíblico que creo que si en verdad no solo te lo memorizas sino lo tienes como una prioridad en tu vida de seguro que dejaras para siempre tu adicción. En la primera parte de este versículo nos da una instrucción clara y es acercarnos a Dios. Antes de cualquier otra cosa que pretendas hacer para dejar tu adicción, acércate a Dios con todo y tus pecados. Corre a Dios apresuradamente, al Señor tu Dios, y acércate a Él, cuando hagas eso Él se acercara a ti. Esa intimidad es la que necesita tu corazón, estar a solas con Él llenará tu corazón de tal manera que no querrás volver a tu adicción, porque es en tu intimidad con Dios que podrás atacar a tu problema de adicción, puesto que ninguna adicción soporta que tengas una relación íntima, verdadera y profunda con tu Señor. Luego de ello se nos exhorta a purificar, limpiar y trabajar fuertemente en hacer desaparecer en nosotros la mancha de la adicción que no nos deja avanzar, es esto el verdadero arrepentimiento que va de nuevo ante Dios pidiéndole que te limpie de todos tus pecados. Y tercero, el Señor hace un llamamiento al de doble animo a purificar su corazón, y ¿Cómo es posible hacer puro nuestro corazón?

“Al obedecer a la verdad, mediante el Espíritu, habéis purificado vuestras almas”

1 Pedro 1: 22 (RVR 1995)

La obediencia a la Palabra de Dios purifica nuestras almas, entonces recuerda una relación íntima con el Señor, un verdadero arrepentimiento y la obediencia al Señor son la receta perfecta para poder disfrutar de la Libertad en Jesucristo y decirle NO a la adicción. Vamos a ver un poco mejor lo anterior a continuación.

Comentarios

Entradas populares de este blog

LA SALVACION ESTA DETERMINADA POR DIOS PARA TODOS

EL CONOCIMIENTO ENVANECE

¿CESACIONISMO, CONTINUISMO O CONTINUACIONISMO?