SEA VUESTRO SI, SI, Y VUESTRO NO, NO.

El carácter es importante para dejar la adicción. Si decidiste dejarla y decirle NO a la adicción, mantente firme en esa afirmación, no tienes que hacer promesas o grandes juramentos, sino solo ser fiel a tu palabra. Nosotros no dejaremos un pecado recurrente hasta que decidamos dejarlo y seamos fieles a la decisión que tomamos, por lo tanto se una persona de carácter y de verdad cumple lo que dijiste, aunque esto sea difícil, complejo, tormentoso, porque puede llegar a serlo, y lo será, más que todo en los primeros meses, pero mantente firme a no volver a caer en este pecado. No creas que eres un fracasado que nunca saldrá en ello, sino más bien debes creer que eres un fracasado que solo en Jesucristo puede salir de ello y en esa confianza en Jesucristo sal de allí y saldrás para siempre.

Uno de los problemas de una persona adicta es su indecisión, su inestabilidad, aun en su arrepentimiento es muy difícil creerle si es verdadero o no. No se sabe si en verdad está arrepentido hasta que sale de ese agujero, por lo tanto si aún no has salido de la adicción es hora de que dejes de pensar: este libro me enseña otro consejo más que no me servirá, este día es otro en el que caeré o moriré en mi adicción sin ninguna salvación. Deja de pensar como un hombre de doble ánimo y cree firmemente en Jesucristo. Aunque el problema sea muy grande, te digo de todo corazón, por experiencia propia, que solo en Jesucristo podrás avanzar en el camino de la Libertad.

No pienses en el pasado, en tus derrotas y fracasos, sino niégate a ello, dile NO al pecado, NO a la adicción y SI a Cristo, SI a la Libertad, SI al sufrimiento por la causa de la Libertad, SI al gozo verdadero de Dios.

“ También habéis oído que se dijo a los antepasados: «NO JURARÁS FALSAMENTE, SINO QUE CUMPLIRÁS TUS JURAMENTOS AL SEÑOR». Pero yo os digo: no juréis de ninguna manera; ni por el cielo, porque es el trono de Dios; ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es LA CIUDAD DEL GRAN REY. Ni jurarás por tu cabeza, porque no puedes hacer blanco o negro ni un solo cabello. Antes bien, sea vuestro hablar: «Sí, sí» o «No, no»; y lo que es más de esto, procede del mal.” Mateo 5: 33-37 (LBLA)

Comentarios

Entradas populares de este blog

LA SALVACION ESTA DETERMINADA POR DIOS PARA TODOS

EL CONOCIMIENTO ENVANECE

¿CESACIONISMO, CONTINUISMO O CONTINUACIONISMO?