NUEVAS CRIATURAS
“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí, son hechas nuevas.” 2 Corintios 5: 17 (DHH)
Si
en verdad eres una nueva criatura ¿puedes seguir practicando el pecado? No
puedes pasártela recreándote en el pecado creyendo que eres una nueva persona
porque ¿Qué sería lo nuevo en ti?
Dios
ha maldecido la creación en esta tierra por el pecado, porque para Dios no es
aceptable el pecado. El pecado se presenta tan atractivo como un filete de
carne para el hambriento, pero es tan destructible como un león rugiente en su
hora del almuerzo.
Como
Dios odia al pecado no puede aceptar al pecador en su reino, por lo tanto, no
es posible para ningún hombre entrar a la presencia de Dios, debido a que todos
pecaron. La Palabra de Dios nos enseña claramente que para el hombre es
imposible justificarse delante de Dios, por eso es que Jesucristo, el Hijo del
Dios viviente, es decir, la esencia misma de Dios, vino a este mundo en forma
de hombre para justificarnos delante del Padre por medio de su muerte,
sepultura y resurrección.
“Porque por gracia sois
salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por
obras, para que nadie se gloríe.”
Efesios 2: 8-9 (RVR 1995)
Apreciemos
con mucho cuidado y temor la salvación que Dios nos ha otorgado, esto no quiere
decir que la vamos a perder sino que al Señor daremos cuentas de lo que hicimos
en esta tierra: sea bueno o sea malo. No andemos como el mundo anda sino como
el Señor nos ordena en su Palabra porque si en verdad somos hijos de Dios su
voluntad haremos.
La
naturaleza del hombre esta pronta a ser destruida en un lugar de tormento donde
la llama de fuego nunca se apaga, mas la naturaleza divina, de la cual por la
gracia de Dios somos participes, permanece para siempre. Creer en Jesucristo es
tener la esperanza en lo eterno por lo tanto, NO AFERRARSE A ESTE MUNDO.
“No traten de amontonar
riquezas aquí en la tierra. Esas cosas se echan a perder o son destruidas por
la polilla. Además, los ladrones pueden entrar y robarlas. Es mejor que
amontonen riquezas en el cielo. Allí nada se echa a perder ni la polilla lo
destruye. Tampoco los ladrones pueden entrar y robar. Recuerden que la
verdadera riqueza consiste en obedecerme de todo corazón.” Mateo
6: 19-21 (TLA)
Ser
nueva criatura en Jesucristo significa tener la mente de Cristo. La mente de
Jesucristo hace referencia a los pensamientos, emociones y al propósito de Él.
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