NO TENGAS MIEDO A SER RECHAZADO

 Las adicciones muchas veces se convierten en la salida a nuestros miedos más profundos, miedos como al rechazo. El rechazo que hemos experimentado puede producir un miedo que nos paraliza y no nos permite avanzar o puede hacernos fuertes, intrépidos y nos lleva a tener cada día menos miedo del que dirán los demás. Creo que nos hará mejor seguir la segunda opción, es a ello que debemos apuntar en medio del rechazo, pero solo podremos prepararnos de la manera adecuada cuando oramos a Dios y descansamos en Su respuesta. Si nos dejamos llevar por el miedo que produce el rechazo no podremos avanzar en medio de los obstáculos, porque estaremos muy pendientes continuamente del que dirán, pero ¿Por qué preocuparse tanto de eso? No te debe importar sino solo una opinión en tu vida y es la de Dios.

No te refugies en lo que opina la gente, en la moda o en encajar en un grupo, sino enfócate en Dios, en Jesucristo, en la cruz y en la esperanza de la glorificación. Dale gracias a Dios porque eres acepto en el amado, aun con tus errores, por lo que si una persona no te acepta, con todo y tus errores, sino se quiere alejar de ti, tratándote de extraño o raro, no te debe importar eso, no le hagas caso, ignóralo y sigue siendo tú mismo, sigue amando aunque no te amen, haciendo el bien aunque te hagan el mal, porque eso es vivir contracorriente, es de esta manera que vive un cristiano. Sigue siendo quién eres, siempre y cuando te esfuerces en vivir en obediencia al Rey de reyes, tranquilo que aun tus propios amigos o familiares más cercanos te pueden dar la espalda, pero Dios nunca lo hará, solo Su fidelidad inquebrantable debe fortalecerte para continuar sin miedo, disfrutando de Su amor, aunque los demás no lo hagan.

El miedo al rechazo no nos permite avanzar, pero ver el rechazo como una oportunidad, una lección, o una respuesta de Dios va eliminando progresivamente el miedo al rechazo, por lo tanto no lo veamos como una amenaza sino como una oportunidad para el cambio, para ser más fuertes y resilientes.

El miedo al rechazo ha llevado a muchos hombres a ser pasivos, a no tener un carácter firme, a ir tras la pornografía o la prostitución, las drogas o los juegos, entre otras perversiones, porque les da miedo enfrentar el mundo real. Aunque parece el camino más fácil, aparentemente bueno y sin ningún problema, es todo lo contrario, por lo tanto no te dejes seducir por este vano camino del placer. En el vano camino del placer muchos han matado y han muerto por mantener sus vicios, aun han cometido crímenes inimaginables, como le ocurrió a Bob.

Bob era un hombre con vicios muy profundos por los videojuegos, los cuales le llevaron a encerrarse en un mundo en el que solo quería estar en los videojuegos hasta que conoció la pornografía, una vez introducido a la pornografía visitó paginas donde mujeres hacían videos sexuales a cambio de dinero,  empezó a comprar videos de ellas con el dinero que robaba de sus padres, hasta que ellos se dieron cuenta, lo confrontaron y le ofrecieron su ayuda, pero este joven en vez de recibir su apoyo los asesinó para continuar en su vicio el cual había tomado el control de toda su vida. Son muchas las historias como la de Bob que a diario escuchamos, puede ser por este o por cualquier otro vicio, pero el resultado es lo mismo, la muerte.

La muerte es lo que Jesucristo vino a destruir, y es a la muerte que nosotros no debemos doblegarnos sino solo ante el Señor de la Vida, a Jesucristo quien es la Vida y en quien podemos derrotar todo vicio, pecado, miedo, temor, por lo que rechacemos este vano camino del placer y tomemos la espada del Espíritu, la Palabra de Dios, sin ella solo somos simples mortales, pero con ella, como ocurrió con aquello historia del rey Arturo, somos guerreros que pueden derrotar al gran mal, por lo tanto vistámonos de toda la armadura de Dios y huyamos de todo temor que no nos quiere llevar a vivir la vida que debemos de vivir.

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