NO SIGAS LUCHANDO DE ESA MANERA

Se han creado un montón de fórmulas para escapar de la pornografía, como dejarla paulatinamente, hacer ejercicio, reemplazarla por otra adicción de menor grado, contarle a un amigo, confesarlo al cura o al pastor, entre otras que quizás has hecho pero te has dado cuenta que ninguna te ha funcionado y no te servirán porque contra este gran mal no se debe luchar de esa manera. Se lucha contra la pornografía, renunciando a ella para siempre, nunca más pensándola, dejando de creerle y reconociéndose como libre de ella para siempre.

“Ahora pues, hijos, oídme,

Y no os apartéis de las razones de mi boca.

Aleja de ella tu camino,

Y no te acerques a la puerta de su casa;

Para que no des a los extraños tu honor,

Y tus años al cruel”

Proverbios 5: 7-9 (RVR 1960)

Si en tu mente sigues pensando que eres esclavo del pecado, entonces lo seguirás siendo, pero si en verdad crees que en Jesucristo has sido libertado del pecado de la pornografía entonces lo serás. Pero creer significa verdaderamente creer, es no dejarse creer el engaño de que eres un esclavo al pecado, porque ya no lo eres, debes reconocer lo que eres. Ahora, después de reconocer quién eres en Jesucristo es mucho más fácil ser libre de dejar de hacer lo malo, porque lo que una persona hace es consecuencia de lo que es. Si eres entonces harás conforme a lo que eres, por ejemplo si eres un doctor entonces harás exámenes para diagnosticar a tu paciente con el fin de poder ayudarle en su enfermedad. De la misma manera si en verdad has creído en Jesucristo tienes que reconocer que eres una nueva criatura, por lo que en ese reconocimiento de quién eres vivirás conforme a la voluntad de Dios, de una manera natural, porque harás lo que eres y no lo que no. Por lo anterior, si eres hijo de Dios, cree que asi lo eres, y recuérdatelo a ti mismo para vivir siempre de acuerdo a tu identidad en Jesucristo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

LA SALVACION ESTA DETERMINADA POR DIOS PARA TODOS

EL CONOCIMIENTO ENVANECE

¿CESACIONISMO, CONTINUISMO O CONTINUACIONISMO?