NO QUERER PERO QUERER HE AHÍ LA CUESTIÓN
No querer dejar el objeto de adicción pero querer dejarla es una continua lucha de deseos que deben ser confrontados. Los afectos no deben ignorarse, porque muchas veces nos comportamos conforme a lo que queremos, por lo tanto debemos dirigir nuestros afectos, o mejor pedirle a Dios que dirija nuestros afectos a su moral.
Es necesario que vivamos conforme a la moralidad bíblica
con gozo, porque de hacerlo por imposición estaremos solo por un tiempo en un
comportamiento cristiano, pero muy probablemente sin serlo, por ello un teólogo
muy bien dijo que el reconocimiento de un cristiano está en sus afectos más que
en sus comportamientos. Si no quieres vivir conforme a las Escrituras,
entonces, aunque vivas por un tiempo de esta manera, tarde o temprano te
comportaras conforme a lo que realmente quieres, porque en algún sentido eres
lo que quieres.
¿Quieres seguir fumando marihuana? Es porque es tu dios,
un dios que aún vive en ti y debes matar, destruir por completo, para servir al
Dios vivo y verdadero ¿Sigues deseando ver pornografía? Entonces debes
arrepentirte de tu pecado, creer en Jesucristo, gozarte en Él y darle la
espalda por completo a todo este banal deseo ¿No puedes dejar de fumar?
Recuerda que fumar no te va a solucionar los problemas, ni quitarte el frio, la
angustia o la tristeza que vives, sino debes apartarte de este vicio y refugiarte
en el único que puede darte verdadera esperanza. No se puede tener verdadera
victoria frente al pecado sin Jesucristo, es una victoria muy superficial,
puedes dejar el cigarrillo, la marihuana o la pornografía, sin Jesucristo, pero
algo más reemplazará esta adicción, otro ídolo construirás tarde o temprano,
quizás tú mismo, o alguna otra persona.
La excelencia de Jesucristo, no la nuestra, debe ser
nuestra continua meditación, porque si seguimos pensando en lo que nosotros
podemos ser o hacer por nuestro propio empeño entonces estamos en un camino de
fracaso. El estoicismo es una de las tendencias más fuertes en estos dias, una
“moral cristiana” que no quiere tener nada que ver con Jesucristo, es una
hipocresía de vida que anhela un buen vivir sin el único que puede dar el buen
vivir, eso es una rebelión directa de la cual debemos escapar continuamente.
La pornografía es veneno, es como una torta llena de crema
de cianuro, puede parecer deliciosa a la vista pero de seguro que si la pruebas
dañara tu cerebro y corazón, produciendo una muerte lenta y dolorosa o al menos
un coma. La pornografía es veneno que debemos rechazar, no podemos sino solo
desecharlo y repudiarlo, negándonos continuamente a su invitación y diciéndole
a otros lo que verdaderamente es para que no lo prueben ni lo saboreen. Debes
reconocer que la pornografía solo te robara tiempo y energía, por lo tanto no
pierdas el tiempo con esta basura y recházala por completo en tu vida, nunca la
veas como una opción sino siempre como una pérdida de tiempo y de energía.
Comentarios
Publicar un comentario