ME DESCONOZCO
A veces pensamos que hemos superado un pecado para siempre, pero cuando volvemos a caer en el mismo después de un tiempo, nos desanímanos, no sé si también te ha pasado, pero personalmente me ha ocurrido, aun así no debemos desfallecer, ni rendirnos, es necesario arrepentirnos de este pecado y volver al puesto de batalla, no siempre tendremos victorias, habrán momentos de derrotas, pero en tales circunstancias recordemos quien es el que nos levanta, nos anima, nos fortalece y nos ayuda a continuar adelante. No tenemos una batalla que es por algunos meses o años sino una que es para toda la vida de peregrinaje sobre esta tierra, por lo tanto no desfallezcamos sino animémonos unos a otros y aún más que sabemos que el tiempo de nuestra partida está cerca. Recobremos ánimo mirando a Jesucristo.
“Considerad a aquel que
sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, para que vuestro ánimo
no se canse hasta desmayar. Porque aún no habéis resistido hasta la
sangre, combatiendo contra el pecado; y habéis ya olvidado la exhortación que
como a hijos se os dirige, diciendo:
Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor,
Ni desmayes cuando eres reprendido por él;
Porque el Señor al que ama, disciplina,
Y azota a todo el que recibe por hijo.”
Hebreos
12: 3-6 (LBLA)
“Y hallándose en forma de
hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte
de cruz.” Filipenses 2: 8 (LBLA)
Creo que muchos cristianos hemos tenido momentos donde
hemos caído en algún pecado en específico y pareciera que no vamos a
levantarnos nunca del mismo, porque hemos llegado a un momento de total
desesperanza, pero si en verdad hemos creído en el evangelio, el Señor nos da
la siguiente promesa:
“Echa sobre Jehová tu carga y
Él te sostendrá; no dejará para siempre caído al justo” Salmos
55: 22 (RVR 1995)
La carga pesada del pecado que nos hace cansar y abatirnos
dentro de nosotros es necesaria llevarla a la cruz donde Cristo dejó sepultados
nuestros pecados para siempre, recuerda que solo Él puede darnos descanso y
levantarnos de nuestra caída.
Comentarios
Publicar un comentario