LA OBEDIENCIA AL SEÑOR
Ser obediente a Dios es guardar, estimar y seguir su mandamiento que nos ordena a amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos
“Porque: No adulterarás, no matarás, no hurtarás, no
dirás falso testimonio, no codiciarás, y cualquier otro mandamiento, en esta
sentencia se resume: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.” Romanos
13: 9 (RVR 1960)
Debes
reconocer que tu pecado afecta el amor no solamente a Dios sino tambien al
prójimo, por lo que purificar el corazón se refiere a restaurar ese amor hacia
Dios primeramente y hacia nuestro prójimo tambien. No podemos amar con pureza
cuando nuestros ojos están siendo alimentados de pornografía, por lo que no
comas esa basura de la pornografía, y no creas que es algo que por cometer en
tu privacidad no afecta, claro que sí, te está afectando primeramente a ti.
“
Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera
del cuerpo; pero el que fornica, contra su propio cuerpo peca.” 1
Corintios 6: 18 (RVR 1995)
La
fornicación es un pecado del que se nos manda huir, por lo tanto obedezcamos a
Dios y no vayamos tras la pornografía, las relaciones sexuales ilícitas, la
inmoralidad sexual, pero tambien aplica para los que tienen como adicción la
marihuana, la comida, los juegos, tienen que huir de ello, no pueden estar
cerca a estas cosas.
Comentarios
Publicar un comentario