LA BIBLIA ES NUESTRA LEY Y JESUCRISTO ES NUESTRO REY

Las leyes de nuestro país parecen ir cada vez más en contra de la voluntad de Dios. Muchos sociólogos concuerdan en decir que la constitución es el reflejo de lo que una sociedad quiere, y en eso tienen razón, porque las leyes y la sociedad están andando en el mismo camino de corrupción.

Nuestro presidente y nuestros gobernadores, se creen dioses, pensando que pueden hacer lo que su asqueroso corazón desee, sin tener que asumir las graves consecuencias. Los educadores van por la misma línea, deshonrando al Dios que los creó, al enseñar pensamientos humanistas, doctrinas de demonios que nada tienen que ver con la verdad.

Desde que el problema en la humanidad empezó, el Señor ha anunciado, por medio de sus siervos, a Jesucristo como la única solución de nuestra rebelión a su Palabra.

No obedecer la Palabra de Dios es la condición natural del hombre, porque sus ojos se han apartado de su Creador, desde la deshonra. Desde aquel momento las leyes que gobiernan el corazón del hombre son escritas por una sociedad corrompida, pero esta dirección en que se dirige el mundo puede ser revertida por el Creador, si en verdad el hombre se presenta contrito y humillado delante de Dios, por medio únicamente de Jesucristo, porque:

“El sacrificio que te agrada es un espíritu quebrantado; tú, oh Dios, no desprecias al corazón quebrantado y arrepentido.” Salmos 51: 17 (NVI)

“Porque hay un solo Dios, y también un solo mediador entre Dios y los hombres, Cristo Jesús hombre” 1 Timoteo 2: 5 (LBLA)

La Biblia es la verdad que es revelada al hombre, únicamente por el Espíritu Santo (lea 1 Corintios 2: 10, Juan 14: 26). El Espíritu Santo no solo nos revela su Palabra sino nos la enseña, recuerda y también nos da seguridad de que somos hijos de Dios

“Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, los tales son hijos de Dios.”

Romanos 8: 14(LBLA)

La Biblia no es un libro más sino es El Libro que tiene muchos libros con diferentes escritores pero inspirados completamente por Dios, por lo tanto, podemos estar completamente seguros que la Biblia es la Palabra de Dios y es todo lo que Dios quiso revelarnos en la tierra.

Los 39 libros del antiguo testamento profetizaban sobre la venida de Dios al mundo, en forma de hombre para salvarnos, y los 27 libros del nuevo testamento nos enseñan la venida de Jesucristo al mundo para morir por nuestros pecados, resucitar y ascender al cielo, dándonos la esperanza de nuestra resurrección y de la segunda venida de Jesucristo, pero El no volverá como un cordero sino como un león para juzgar a las naciones.

“No les estábamos contando ningún cuento cuando les dijimos que nuestro Señor Jesucristo vendrá y revelará su poder, porque nosotros ya vimos la grandeza de Jesús con nuestros propios ojos.  Él recibió honor y gloria cuando escuchó la voz de Dios Padre, el grandioso y glorioso, diciendo: «Este es mi Hijo amado, estoy muy contento con él».  Nosotros escuchamos esa voz que vino del cielo mientras estábamos con Jesús en el monte santo.

Podemos confiar por completo en lo que dijeron los profetas y está muy bien que ustedes sigan cuidadosamente sus palabras. Sus profecías son como una lámpara que alumbra en la oscuridad hasta que llegue el amanecer en el que Cristo, como la estrella de la mañana, les traerá nueva luz al corazón. Sobre todo, deben entender que ninguna profecía aparece en la Escritura por el deseo propio del profeta. Ninguna profecía fue dicha por el impulso de algún hombre. Todo lo contrario, los profetas hablaron de parte de Dios, guiados por el Espíritu Santo.”

2 Pedro 1: 16-21 (PDT)

La Biblia es Cristocentrica, por lo tanto, quien dice creer en la Biblia pero no cree en Jesucristo, como el único Señor y Salvador de su vida, es un mentiroso. La Biblia es llamada el “manual de vida”, “más dulce que la miel”, “la lámpara que guía” al que en verdad sigue sus instrucciones.

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