EL MOMENTO DE LIBRARTE DE TU ADICCIÓN ES AHORA
La persona que se encuentra en medio de una adicción debe preguntarse ¿Hasta cuándo?, ¿tengo que esperar otro año?, ¿Mañana?, ¿Espero un día simplemente levantarme y tener el deseo de no volver más a mi adicción? Si piensa asi seguirán pasando los años y no saldrá de ello. No puede seguir pensando que eso será en un mes, en dos meses o en tres años sino, si eres tú el que está en medio de una adicción tienes que tomar una decisión radical ahora de dejarlo, de ser tú, porque si no es ahora no será nunca.
No puedes, eso ya lo sabes, pero termina la frase, no
puedes en tus propias fuerzas, cree en Dios y en que Él te va a dar las fuerzas
para librarte de esas cadenas, como se las dio a Sansón para librarse de esas
cadenas y morir con todos sus enemigos. Es que para vivir es necesario morir, y
solamente en Cristo podemos morir al pecado para vivir en su Gracia, Bondad y
Amor.
“Sabemos
que nuestra vida de antes murió con Cristo en la cruz para que fuera destruido
lo que desea pecar dentro de nosotros y dejáramos de ser esclavos del pecado.
Un muerto está libre del poder del pecado. Como nosotros hemos muerto con
Cristo, tenemos fe de que también viviremos con él.”
Romanos
6: 6-8 (PDT)
Despídete
para siempre de todo mal deseo, di con el corazón: ¡Hasta nunca deseos por seguir
en mi adicción! Dile chao para siempre de tu vida a todos esos deseos por hacer
el mal, pero despídelo hoy mismo, no esperes a que pase más tiempo, una
tragedia, algo que sea difícil o imposible de restablecer para despedir para
siempre al huésped de deseos por seguir siendo esclavo de tus vicios, pero
decirle adiós a tu adicción tambien significa huir de toda pasión juvenil y seguir
la justicia, la fe, el amor y la paz (2 Tim. 2: 22). Huir significa alejarte de
las mentiras de la adicción para refugiarte en la verdad de las Escrituras,
como bien dijo Challies,
Algunos hombres pueden abandonar la pornografía por un
acto de la voluntad. Si ese es tu caso, me alegro por ti: adelante. Algunos
otros pueden logarlo construyendo paredes de legalismo y forzándose a sí mismos
a vivir dentro de esos límites. Este método intercambia el enfoque egoísta y
pecaminoso de la pornografía por la dependencia egoísta y pecaminosa del
legalismo, así que no puedo animarte a seguir ese modelo de forma entusiasta.
Muchos hombres, tal vez la mayoría, necesitan ayuda externa, una forma de
rendición de cuentas que enfatice el ánimo y la honestidad, y rechace la
condenación y el legalismo. Entonces, sea que luches esta batalla de la mano de
Dios o de la mano de Dios y otros hermanos en Cristo, debes encontrar libertad,
en última instancia, a través de la palabra de Dios. Debemos luchar contra el
pecado con la verdad de Dios: necesitamos reemplazar las mentiras que queremos
creer con lo que Dios dice que es verdad. [1]
La pornografía no debe verse simplemente como un mal
habito sino como una adicción, una esclavitud de la que debemos huir, es
similar a la marihuana, la puedes probar una primera vez pero no sabrás cuando
la dejaras de probar, porque es una esclavitud de la cual solo es posible ser
libre con la verdad de las Escrituras.
[1] Tim Challies, Limpia tu mente
(Nashville, TN: B&H Publishing, 2016), 49.
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