EL MIEDO COMO CAUSA Y CONSECUENCIA DE LA PORNOGRAFÍA Y LA MASTURBACIÓN
El miedo no solo es una causa para refugiarse en las alas destructoras, frías y oscuras de la pornografía y la masturbación sino tambien es su consecuencia, por lo que ir tras la pornografía para dejar el miedo es un completo engaño en el que han caído muchos.
El miedo crece en la pornografía, porque no es natural, es
fuera de lo diseñado, es un engaño de una relación sexual, es un espejismo de
placer que aunque puede llevar al orgasmo y eyaculación produciendo una
sensación muy pasajera de tranquilidad, luego oscurece la mente, niebla el
pensamiento y enfría el corazón destruyendo lentamente el alma. El orgasmo y la
eyaculación no deben darse por la pornografía o la masturbación sino dentro del
santo vinculo del matrimonio en medio de una relación sexual verdadera de una
manera limpia y pura, pero el Destructor procura degradar todo lo hermoso que
Dios ha creado para perturbar al ser humano y lo ha hecho con la pornografía,
la prostitución o el adulterio, lo cual es bastante perjudicial para la salud.
El Médico de médicos siempre te va a aconsejar que te
alejes de todo ello porque te destruye te mata, más bien te va a recomendar ir
siempre ante Él como medicina, cura, aliento, alimento y sustento para tu alma.
“En
el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz,
diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice
la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva.” Juan
7: 37-38 (RVR 1960)
La liberación de dopamina, o como algunos llaman la
hormona del placer, es un deseo intenso que debe de aprender a controlarse. No
se puede estar viviendo solo de momentos de placer, un placer que realmente no
es placer, porque el verdadero placer no se desvanece, no irrita, ni se obtiene
haciendo lo indebido, sino que se obtiene por hacer lo debido y aun en medio
del sufrimiento continúa sin ninguna alteración o un esconderse de la realidad,
es decir que si tu búsqueda principal es el placer encontrarás caos, tristeza y
desorden, pero si buscas de todo corazón a Dios encontrarás gozo, el verdadero
placer, porque este placer verdadero es posible tenerlo en la Gracia de Dios
dada en Jesucristo.
Comentarios
Publicar un comentario