¿CÓMO AVANZAR DESPUÉS DE UNA O DE VARIAS RECAÍDAS?
La vida de un adicto no es nada fácil, es demasiado triste, porque es caer en la adicción una y otra vez, muchas veces tratar con sus propias fuerzas de salir de ella para más tarde volver a caer. Es un ciclo que parece no tener fin, el cual va haciendo que la esperanza de la libertad sea cada vez menor, optando por otras soluciones como el suicidio, adicciones cada vez peores o un conformismo deprimente. Aun asi, en medio de las situaciones tan desesperantes, difíciles de sobrellevar, agobiantes, estresantes, dolorosas y repugnantes hay esperanza, porque la Gracia del Señor es mayor que nuestros pecados, cualquiera que fuera, no hay pecado tan grande que el Señor no pueda perdonar. Esas son las buenas noticias que debemos compartirle a un adicto o compartirnos a nosotros mismos continuamente:
“Porque
así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos
pecadores, así también por la obediencia de uno los muchos serán constituidos
justos. Y la ley se introdujo para que abundara la transgresión, pero
donde el pecado abundó, sobreabundó la gracia, para que así como el pecado
reinó en la muerte, así también la gracia reine por medio de la justicia para
vida eterna, mediante Jesucristo nuestro Señor.”
Romanos
5: 19-21 (LBLA)
Confía
en Jesucristo, aférrate a Él cuando caigas y cuando recaigas en tu adicción,
asi hallas caído en lo mismo un millón de veces, vuelve a los brazos de tu
Señor. No es fácil, te entiendo, porque cuando una persona decide dejar su
adicción, hace promesas, y va caminando aparentemente bien, sin llegar a caer
en ella por varios dias, hasta por muchos meses, muy probablemente hasta han
pasado años en donde se le olvida que alguna vez tuvo una adicción, creyendo
que ya hace parte de su pasado, pero algo ocurre y vuelve a caer, de un momento
a otro se encuentra de nuevo atrapado en ello. Lo anterior le puede llevar a un
gran desanimo, no solo llevándole a sentirse sucio por su pecado sino como un
gran fracasado, por lo que recuerda que eso tambien hace parte del proceso.
No
renuncies en tu batalla contra la adicción, corre ante Dios, acércate
confiadamente ante el trono de la gracia para que recibas su ayuda oportuna
(Heb. 4: 16), confiesa tus pecados ante Dios y confía en su perdón (1 Jn 1: 9),
y luego piensa en lo que te llevó a caer y recaer en tu adicción, hazte estas
preguntas ¿Cuál fue el detonante?¿Que estaba haciendo antes de caer?¿Que
emociones tenía y como las estaba manejando? Luego de ello escribe o piensa
bien en lo que deberías haber hecho en vez de llegar al detonante, y sigue con
firmeza en la batalla, sin dudar, en contra de los mares de la tempestad que te
quieren hundir en las adicciones.
La
lección que te de tu caída o recaída puede ser tan provechosa que te lleve a
poner fin a tu adicción de una vez por todas, o puede que no, pero no te des
por vencido. Si te has dado cuenta que hay cosas que te llevan caer lentamente
a escuchar la voz de la serpiente y ver con engaño al pecado identifícalas y
huye de ellas, no las alimentes, sino más bien aliméntate de la bendita Palabra
de Dios, de la oración, de la dependencia primeramente a Dios. Espero que esto
sea de ánimo para tu vida a fin de que te armes de valor para poder seguir
avanzando en tu lucha contra la adicción y gritar un día ¡Libertad! Porque ya
eres libre y lo has reconocido de todo corazón para no caer más en tu adicción.
Creo que es importante hacer una aclaración, un hijo de Dios, un verdadero
creyente nunca va a caer por planeación, de manera que no se levanta decidido a
caer en una adicción, pero debe estar vigilante, atento, no creerse firme sino
estar firme creyéndose débil, fortaleciendo su fe en el Señor, viviendo en
humildad, porque el orgulloso siempre esta pronto a caer (1 Cor. 10: 12-13).
“Dijo también el Señor:
–Simón, Simón, Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo; pero yo
he rogado por ti, para que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto, confirma a tus
hermanos.” Lucas 22: 31-32 (RVR 1995)
Espero
que tu fe no falte, y luego de ser levantado y confortado por el Señor ve y
anima a otros, adviérteles de los peligros del mal camino en el que caíste y
llévales a Jesucristo.
Comentarios
Publicar un comentario