¿ES POSIBLE GLORIFICAR A DIOS EN MEDIO DE LA ESCASEZ?
No
es fácil vivir con un corazón gozoso en medio de la pobreza como tampoco lo es
estar agradecido con Dios cuando nos falta el dinero. La tortura en carne al
estar sometido a alguien por una deuda o la preocupación al no salir las cosas
bien, son el resultado natural de vivir en una tierra maldecida por el pecado.
Mas los hijos de Dios no debemos preocuparnos, porque Dios es nuestro
proveedor.
“Mejor es lo poco del
justo, que las riquezas de muchos pecadores.”
Salmos 37:16 (RVR 1960)
El
justo, no por sus obras sino por la gracia de Dios, manifestada en la Obra
Redentora de Jesucristo, tiene más riquezas delante de Dios que los muchos
pecadores, porque para Dios es mejor la integridad que la avaricia. No es
edificante pensar en la escasez, en lo poco que tienes, como lo es en
glorificar a Dios en medio de la escasez.
Pablo
dejó su cochina vida atrás para servir a Dios de corazón y, aunque su vida fue
transformada por el Espíritu Santo, no siempre le fue fácil vivir en las
circunstancias que tenía que enfrentar, a veces tenía más de lo necesario pero
otras veces no tenía ni para comer. Este hombre ejemplar dejó un mensaje
confortante, no solo a los filipenses sino a todos nosotros:
“…Sé lo que es vivir en la pobreza, y
lo que es vivir en la abundancia. He aprendido a vivir en todas y cada una de
las circunstancias, tanto a quedar saciado como a pasar hambre, a tener de
sobra como a sufrir escasez. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece…”
Filipenses
4: 12-13 (NBD)
En
Cristo tenemos la fortaleza y el gozo sobrenatural para alabarlo. Si es posible
glorificar a Dios en medio de la escasez, pero solo en Jesucristo.