MI FUNCIÓN EN ESTE MUNDO

Primero debes creerle a Dios, a su Palabra, creer en su obra redentora, es ello lo que realmente nos dará la entrada al gozo eterno de la salvación por medio de la fe.

Dios envió a su único Hijo, a Jesucristo (verdaderamente Dios y verdaderamente hombre), para que cargara todos nuestros pecados (aquello que nosotros hacemos que esta fuera de la voluntad Divina: mentiras, inmoralidad sexual, idolatría…), y muriera en la cruz para anular nuestros delitos a fin de que Dios volviera a vernos y tomarnos, no solo como criaturas, sino como hijos, pero solo podemos recibir de Dios el perdón de todos nuestros pecados y, la entrada segura al cielo, si nos arrepentimos y creemos en Jesucristo, clamando su misericordia y perdón.

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.”

Juan 3:16 (RVR 1960)

La mejor manera de confirmar que realmente eres nueva criatura es que ya no piensas igual que antes, sino miras el pecado con repugnancia y, tu dirección, va siempre guiada por el Espíritu Santo a Jesucristo. Si no te sientes identificado con ninguna de las características, mencionadas anteriormente, entonces es necesario que nazcas de nuevo. Mas si en verdad eres hijo de Dios, no te acuerdes de las cosas pasadas sino déjalas enterradas, más bien deléitate en el Señor, espera en El, porque a su debido tiempo las peticiones, más profundas de tu corazón, serán concedidas por tu Señor.

Comentarios