¿CÓMO LIDIAR CON LAS EMOCIONES?

Es necesario que aprendamos a lidiar con las emociones, porque de no hacerlo tampoco podremos disfrutar de la libertad de las adicciones, puesto que la adicción es el síntoma de nuestro problema principal y no es lo contrario. Si se atacan los síntomas, estos no desaparecerán, pero si se ataca a lo que están ocasionando estos síntomas entonces los resultados serán diferentes. No creo que sea sabio ir principalmente en contra de la mera acción sin la causa de la misma, porque entonces no estamos haciendo nada, al final de cuentas es como echar perfume a un montaña de basura. La acción se inhibe en una persona cuando la causa de ella es controlada, en el caso de la adicción su causa por lo general es emocional y espiritual, tiene que ver principalmente con los afectos.

El gran engañador, el principal promotor del veneno de la adicción, no va a querer que tú te goces en el Señor, que lo disfrutes, que lo ames, a él no le interesa que hayas estudiado teología, que seas un escritor conocido, una persona con mucho o poco prestigio o dinero, sino lo que le interesa es tu corazón, que tu corazón no tenga deleite en Dios, porque de tenerlo entonces sabe que ha perdido un cliente. Por lo anterior no debemos alimentar nuestra razón más que nuestro corazón, porque sobre toda cosa guardada, lo que más debemos cuidar es nuestro corazón, cuidarlo es alimentarlo con buena comida, por lo tanto debemos preguntarnos ¿De qué estoy alimentando mis ojos?¿mis oídos?¿mi boca?¿mis manos?¿mis pies? Si no es de lo bueno, entonces es de lo malo, por lo que debo dejar de alimentarme mal y empezar a comer lo que es bueno y saludable para mi ser.

Las emociones cuando no son controladas nos controlan, sino aprendemos a controlar el miedo este nos llevara a caer en la adicción, lo mismo ocurre con cada emoción como la ansiedad, el estrés, la baja autoestima, etc. Lo emocional creemos que lo controlamos cuando vamos a la adicción, pero de esta manera no se puede controlar sino termina desbordándose, produciendo un mayor malestar que el inicial. Para poder lidiar sabiamente en estos momentos emocionales es necesario aprender a descansar en el Señor, siendo pacientes en medio de esos momentos.

Los momentos de estrés son simples momentos, igual que la ansiedad, o cualquier otro. Solo debemos ser pacientes para que se vayan y no empezar a gestionar con esas emociones de manera apresurada, esperando en el Señor, recordando sus promesas, que nos hablan de salvación para quienes confiamos en Él:

Estén quietos, y sepan que Yo soy Dios; Exaltado seré entre las naciones, exaltado seré en la tierra. Salmo 46: 10 (NBLA)

No necesitan pelear en esta batalla; tomen sus puestos y estén quietos, y vean la salvación del SEÑOR con ustedes, oh Judá y Jerusalén”. No teman ni se acobarden; salgan mañana al encuentro de ellos porque el SEÑOR está con ustedes».

2 Crónicas 20: 17 (NBLA)

Estar quietos y confiados en el Señor será un ejercicio, un estilo de vida, que nos permitirá salir paulatinamente de esos momentos de angustia o ansiedad, de tal manera que cuando lleguen sabremos cómo corresponder frente a diferentes circunstancias de manera natural, descansando en el Señor como debemos hacer.

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