NO DEJEMOS DE ORAR
Los engaños son producto de un ególatra corazón que solo desea beneficiarse, sin importar la manera de hacerlo, porque la filosofía de estos oportunistas es “el fin justifica los medios”. Ellos no quedaran sin juicio, sino el mismo Dios condenará a quienes manipularon la Palabra de Dios y enseñaron doctrinas erradas que verdaderamente no provienen de Dios.
Nosotros,
quienes por Gracia en verdad hemos creído en Dios seguimos un camino diferente
al de la mayoría, uno que no mira a los hombres sino a Jesucristo.
“Pues no somos como muchos que se
benefician falsificando la palabra de Dios, sino que con sinceridad, como de
parte de Dios, y delante de Dios, hablamos en Cristo.”
2
Corintios 2: 17 (RVR 1995)
No
ignoremos las maquinaciones de satanás, quien constantemente busca oportunidad
para hacernos caer, pero también recordemos que él es un enemigo que ya ha sido
derrotado por el precioso sacrificio de Cristo Jesús.
La
oración nos fortalece para poder vencer a nuestros enemigos diarios que no nos
permiten pensar con sensatez y claridad. Es tan importante la oración en
nuestra vida, que la Biblia nos dice:
“…Orad sin cesar…” 1 Tesalonicenses 5: 17 (RVR 1960)
La
voluntad de Dios para con nosotros es que estemos siempre gozosos,
permanezcamos en oración y demos gracias en todo. Pero nuestros enemigos
buscaran que hagamos todo lo contrario, que nos amarguemos, no oremos y seamos
totalmente desagradecidos, por lo tanto, no los escuchemos sino resistámoslos y
sometámonos a Dios y el resultado, como dice el Señor, en Santiago 4: 7, es que
satanás “…huira de vosotros”.
En
la oración el diablo pierde oportunidad para hacernos caer porque la oración
nos fortalece en la fe y en la valentía, para más que vencer, porque en Cristo
somos más que vencedores.
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