LA PERSONA ADECUADA
Eva fue la mujer idónea para Adán, aunque no fue perfecta, el Señor la escogió para que formara juntamente con Adán un hogar, la humanidad. Nosotros debemos seguir honrando a Dios, alabándole y sirviéndole, sin preocuparnos por la persona adecuada a nuestra vida porque Dios nos la mostrará a su debido momento.
No
se trata de conseguir simplemente a alguien sino de conseguir a la persona
adecuada. Como dijo un joyero “Sea cual
sea la joya o la piedra preciosa que esté buscando, cuanto más tiempo pase más
posibilidades tendrá de encontrarla”. Así mismo es buscada la mujer sabia
por un hombre sabio, por lo tanto no te preocupas joven si no has conseguido
aun a aquella joya preciosa con quien formarás un hogar porque aquellas joyas
no son fáciles de conseguir, pero entre más pase el tiempo más cerca estarás de
hallarla, tan solo espera en el Señor. Aun así, conocemos bastantes casos de
hombres y mujeres fieles a Dios que por medio de su matrimonio nos han enseñado
que no existen fórmulas secretas que te den la mujer o el hombre adecuado para
tu vida, pero tu si puedes ser fiel en tu matrimonio, es decir que no se trata simplemente de lo que puedas
recibir sino de lo que puedes dar, entonces mantente firme en el Señor aunque
los resultados no sean los esperados porque cuando aprendes a vivir bajo los
principios bíblicos, vives en sabiduría, aunque los resultados no sean los
mejores, aunque tu conyugue te sea infiel.
Hermanos
y hermanas no pierdan su virginidad antes del matrimonio, tengan mucho cuidado
en caer en la trampa de ir a una discoteca, de dejarse seducir por cualquier
joven que buscará hacerte perder tu virginidad. El joven que se acuesta con una
joven antes del matrimonio la ha humillado, la ha degradado manifestándole por
medio de este acto que puede hacer con ella lo que quiera, por lo tanto la
mujer no debe dejarse tocar, manosear, pensando que es poca cosa, porque esto
no es amor, sino es degradación. El sexo no es el problema sino es no
aprovecharlo en el propósito de Dios (bajo sus parámetros establecidos en la
Biblia) sino degradarlo, deshonrando a Dios al corromper el sexo con la
lujuria.
Tengan
mucho cuidado con quien deciden casarse porque rondan muchos individuos que en
su mente solo rondan las palabras asesinato, violencia, violación, etc. Muerte
y asesino son palabras normales para aquellos que en la violencia han vivido,
una violencia armada y no armada. La no armada es la que más daño puede hacer porque
ataca directamente al corazón, buscando la destrucción de la persona, por esta
razón es que no es coherente que desees casarte con alguien que te hace daño.
“Sobre toda cosa que guardes, guarda tu
corazón, porque de él mana la vida.”
Proverbios 4: 23 (RVR 1995)
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