LUCHANDO HASTA LA MUERTE
“Bueno le es al hombre llevar el yugo desde su juventud” Lamentaciones 3:27 (RVR 1960)
El aprendizaje en la niñez es tan importante que aun el
mismo sabio Salomón, reconociendo aquello, aconsejó a los padres, diciéndoles “instruye al niño en su camino, y aun cuando
fuere viejo no se apartará de él” (Proverbios 22: 6). Es mejor que desde
jóvenes seamos instruidos en el Señor y no esperar a que ocurran tragedias para
acercarnos a Él.
El yugo es un artefacto de madera en el cual, formando una
yunta, se unen los bueyes para arar el campo. El peso del yugo no es lo
complicado, ni tampoco el peso del carro del arado, sino lo realmente duro para
el buey es seguir el mismo paso de quien está a su lado, más que todo para el
buey joven. No es nada fácil llevar el yugo, ni es algo que nos vaya a gustar
mucho, pero realmente es bueno como nos dice Lamentaciones 3: 27.
El campo será arado cuando sigamos los pasos de quien está
al lado nuestro, guiándonos, nuestro Señor Jesucristo. Él está con nosotros
mostrándonos el camino que debemos seguir, fortaleciendo nuestros huesos caídos
y dándonos ánimo para luchar hasta la muerte.
Ronnie Coleman, ganador de 8 títulos de Míster Olympia,
cuando inicio en el fisiculturismo reconoció que no era el mejor en este
deporte, aunque se esforzaba mucho en serlo, por lo que decidió juntarse con
los mejores para ser el mejor recibiendo consejo de ellos y así fue que poco a
poco se coronó como el mejor fisiculturista de su tiempo y uno de los mejores
de la historia. A través de la vida de este hombre podemos comprender una
verdad bíblica sobre nuestro caminar como cristianos.
“Acordaos de la
palabra que yo os he dicho: El siervo no es mayor que su señor. Si a mí me
han perseguido, también a vosotros os perseguirán; si han guardado mi palabra,
también guardarán la vuestra.”
Juan 15:20 (RVR 1960)
El que en verdad quiere agradar a Dios y hacer todo lo
mejor posible para su honra y gloria, debe escuchar el consejo de Dios y estar
dispuesto aun a ser perseguido por causa del evangelio. Solo escuchando los
consejos del Eterno, quien está a nuestro lado enseñándonos a arar, es que
podremos ser sus mejores guerreros y soldados.
La obediencia es el resultado de la disciplina y la
característica principal de un buen soldado de Jesucristo es obedecer
sinceramente a su Palabra, como decía Charles Spurgeon “tengan la seguridad de que si no aprende la práctica de la obediencia,
nunca será un buen soldado en la batalla de la vida.”[1]
[1] Spurgeon,
Charles. La mejor carga para unos hombros jóvenes (Sermón Predicado en
el Tabernáculo Metropolitano) encontrado en texto escrito al español, traducido
por Allan Román, en http://www.spurgeon.com.mx/sermon1291.pdf. Newington,
Londres.
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