LA TRINIDAD CREÓ EL UNIVERSO
“Dios hizo toda clase de animales salvajes, animales domésticos y animales pequeños; cada uno con la capacidad de producir crías de la misma especie. Y Dios vio que esto era bueno.” Génesis 1: 25 (NVI)
Dios
creó a los animales como nos creó a nosotros, pero no fuimos introducidos al
grupo de los animales, ni de ninguna otra especie viva, como lo fueron los
demás, porque Dios nos hizo especiales frente a toda la creación.
“Entonces Dios dijo:
«Hagamos a los seres humanos a nuestra imagen, para que sean como nosotros.
Ellos reinarán sobre los peces del mar, las aves del cielo, los animales
domésticos, todos los animales salvajes de la tierra y los animales pequeños
que corren por el suelo».”
Génesis 1: 26 (NVI)
Dios
nos creó para que señoreáramos sobre todos los animales, cuidándolos, pero el
hombre al pecar renunció a este derecho. Desde ese momento de desobediencia y
rebeldía total a Dios el hombre no ha experimentado lo especial que es para
Dios.
Mientras
siga alejándose el hombre del verdadero y único Dios desvalorizara cada vez más
el valor que tiene. Esto lo podemos comprobar con las religiones como el
hinduismo que adora a los animales, principalmente a la vaca y los ratones.
“Afirmaban ser sabios
pero se convirtieron en completos necios. Y, en lugar de adorar al Dios
inmortal y glorioso, rindieron culto a ídolos que ellos mismos se hicieron con
forma de simples mortales, de aves, de animales de cuatro patas y de reptiles.” Romanos 1: 22 (NTV)
El
hombre aunque se comporte como un animal salvaje, en verdad es un hombre, que
será juzgado como hombre delante de Dios, por lo tanto, si tu mejor excusa para
complacer los deseos de tu carne es la de afirmar que eres un animal estas
equivocado, porque los animales no serán juzgados como tú, ya que en verdad
tienes conocimiento de lo que haces, y si después de recibir el verdadero
conocimiento sigues pecando voluntariamente, rebelándote directamente contra
Dios, entonces tu destino eterno es el infierno.
“Por pensar que era una
tontería reconocer a Dios, él los abandonó a sus tontos razonamientos y dejó
que hicieran cosas que jamás deberían hacerse.”
Romanos 1: 28 (NTV)
Los
razonamientos de muchos hombres los han llevado en creer en tonterías como en
la reencarnación del hombre en un animal, o en otro hombre, pero la verdad es
que no somos ni seremos animales, sino después de la muerte, para cada hombre,
hay un destino eterno, sea para vida eterna o para eterna perdición.
Sigamos
a Jesucristo, dejando a un lado lo que nos apega a este mundo, y busquemos
darle la gloria a Él. Desechemos la vanagloria, el orgullo y la soberbia, y
sometámonos a Dios a fin de ser perfeccionados en el poder de su amor.
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