JÓVENES PREPARADOS PARA LA GUERRA
La guerra es inminente, no la podemos evitar, por lo tanto, estemos preparados para vencer en esta guerra, en donde nuestros contrincantes no son personas sino es el diablo, el sistema filosófico que controla el mundo y nuestra propia vanidad. Ellos son un blanco fácil delante del Señor, pero son grandes opositores cuando estamos solos.
“Huye también de
las pasiones juveniles, y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz, con los
que de corazón limpio invocan al Señor.” 2 Timoteo 2: 22(RVR 1960)
En esta guerra enfrentamos al pecado al huir de la
tentación, es curioso pensar que huyendo venceremos, pero es la mejor y única
salida para vencer la tentación, no podemos conversar con las pasiones
juveniles, porque de hacerlo caeremos en las mismas ya que son seductoras,
atractivas y engañadoras. Tengamos cuidado con la suavidad de las palabras que
son engaño, no consintamos con las mentiras sino desechémoslas de inmediato
porque no rechazar la mentira seria aceptarla y todo aquel que acepta la mentira
es un mentiroso. Los mentirosos y engañadores abundan, pero los hombres de
verdad son tan escasos como el agua en el desierto.
“Muchos hombres
proclaman cada uno su propia bondad, pero hombre de verdad, ¿quién lo hallará?” Proverbios 20: 6 (RVR 1960)
Lo que está pasando y lo que vendrá no nos afectara para
mal, de ninguna manera, si nuestra confianza esta puesta en Jesucristo quien es
la Roca y el Fundamento de la Iglesia. Así mismo como jóvenes debemos recordar
que no tiene sentido discutir por cuestiones necias que para nada nos edifican
(lee Tito 3 y 2 Timoteo 2), sino por el contrario debemos edificarnos juntos
como Iglesia, compartiendo a otros del amor de Dios, recordando siempre nuestro
llamado especial de ir y hacer discípulos a todas las naciones, confiando en
que Dios estará con nosotros hasta el fin del mundo (Mateo 28:18-20).
La juventud
será tan solo una etapa más de tu vida, vana y pasajera, si Jesucristo no es
quien te gobierna, porque solo en Él podrás pasar por diversas experiencias,
con la seguridad de que en Jesucristo los problemas tienen solución. En verdad
es que, obedeciendo a Dios, podrás maravillarte más de Él, aun en medio de todas
las tribulaciones, porque en Jesucristo eres más que vencedor.
A continuación,
vamos a leer un concepto sobre la Juventud con el objetivo de entender mejor el
significado y lo que implica ser juventud más que vencedora. Antes de leerlo
recuerda “examinarlo todo, desechar lo
malo y retener lo bueno”
La juventud es
una etapa independiente a la edad de un individuo. Por ejemplo, hay personas de
10 años que son niños, jóvenes, adultos o ancianos y, también, hay personas de
50 años que son niños, jóvenes, adultos o ancianos. En esto hago referencia a
concepciones de cultura y de mentalidad, como en el caso de las samoanas que,
según Margaret Mead, en su libro “Adolescencia, sexo y cultura en Samoa”
(1928), las ha visto,
Transformarse de niñas en cuidadoras de niños, aprender a
encender el horno y tejer esteras finas, abandonar la vida de la pandilla para
trocarse en miembros más activos de la familia, diferir el matrimonio para
poder pasar tantos años en amores ocasionales como fuera posible, y finalmente,
casarse y dedicarse a criar hijos que, a su vez, repetirán el mismo ciclo (p,
185).[1]
Ha simple
vista, podríamos pensar, que las jóvenes de Samoa son similares a las jóvenes
de Colombia, o de cualquier otro país latinoamericano, pero hay una diferencia
que debemos percibir: la juventud de Samoa no es la misma que cualquier otra
juventud por el simple hecho de tener la misma edad, porque en Samoa las niñas
dejaran de ser niñas en el momento de que sean capaces de cuidar un bebe, y
muchas logran hacerlo a los 8 años, siendo consideradas jóvenes a esa edad
biológica. Otro caso es el de los individuos con discapacidad intelectual como
es el “síndrome de down”, que pueden poseer edades como cincuenta años pero
comportarse como niños, en un sentido literal, es decir, son niños que están en
cuerpos de ancianos.
En ese concepto
de Juventud ha habido infinidad de discusiones sobre qué es y que no es
juventud, por ello quiero hacer hincapié en tres tipos de juventud reflejadas
en el ser humano:
1) Juventud Biológica o física
2) Juventud de Mentalidad
3) Juventud Espiritual
Es la misma
etapa (juventud) pero en distintas áreas de la vida de un individuo y todas
estas, independientes unas de las otras. De las tres áreas la única visible es
la física, la de mentalidad se va conociendo mientras se habla con el individuo
o, en algunos, puede ser fácilmente reconocida por la manera de comportarse,
por lo tanto puede ser engañosa, y finalmente, la del espíritu, solo es
conocida por quienes han nacido de nuevo por el Espíritu y viven en el
Espíritu, porque solo ellos disciernen las cosas espirituales.
Cada individuo
tiene tres áreas evidentes en su vida: cuerpo, alma y espíritu. El cuerpo es
desarrollado por una buena alimentación, ejercicio y es dependiente del tiempo
y de otros individuos. Por ejemplo yo tengo 33 años pero mi abuela 67, entonces
ahí yo sería joven, pero si me comparo a mi hijo de 15 años yo no puedo
considerarme joven. Con esto quiero concluir diciendo que la juventud Física es
dependiente de una edad biológica. El alma es fortalecida por medio del
estudio, del conocimiento y las relaciones con otras personas. Estas dos áreas
que tiene toda la humanidad se relacionan para clasificar por medio de
categorías nominales (“niñez”, “juventud”, “vejes”, “tercera edad”) a la
humanidad.
Las divisiones “aritméticas” de la escala de edades se
pueden convertir en categorías “nominales”(los “viejos”, los “jóvenes”, los
“adolescentes”).[2]
Esta
clasificación es producto de una construcción social inducida en la sociedad
por el sistema social, por lo tanto es cambiante según el tipo de sociedad.
El espíritu de
la humanidad murió desde el momento que el primer hombre y la primera mujer
desobedecieron a Dios (lea Génesis 3), pero, por un hombre, también vino la
salvación del espíritu (1 corintios 15:21-28). El espíritu está vivo para
quienes han recibido la Obra de Jesucristo y es alimentado para su desarrollo
por medio de una relación personal con Dios; esto me hace recordar de la
caratula de un libro que decía “Dios no tiene hijos favoritos” sino que depende
de la relación personal que estas cultivando con Dios, porque solo así tu
espíritu se desarrollará y tu relación con Dios se fortalecerá.
En este escrito
nos enfocaremos en alimentar el espíritu, porque estoy seguro que esta área al
ser desarrollada influenciara a las demás (cuerpo y alma) del individuo.
Los jóvenes
espirituales pueden tener muchos años conociendo a Dios, pero eso no significa
que han experimentado un real cambio por Dios en sus vidas, o puede pasar lo
contrario, no llevan muchos años desde que conocieron a Dios pero en esos pocos
años han estado experimentando cambios en sus vidas, y, estos cambios, son
inducidos por una vida dispuesta a escuchar la Palabra de Dios y a obedecerla,
acomodando su voluntad a la voluntad de Dios, sin importar lo que esto cueste.
“Alégrate, joven, en tu juventud, y tome placer tu corazón
en los días de tu adolescencia; y anda en los caminos de tu corazón y en la
vista de tus ojos; pero sabe, que sobre todas estas cosas te juzgará Dios.
Quita, pues, de tu corazón el enojo, y aparta de tu carne el mal; porque la
adolescencia y la juventud son vanidad.”
Eclesiastés 11:
9-10 (RVR 1960)
[1] Mead, M.
(1994). Adolescencia, sexo y cultura en Samoa (L. Reichenstein, Trad.).
Planeta-Agostini. (Obra original publicada en 1928), 185.
[2]
Remi Lenoir (1993). Iniciación a
la Práctica Sociológica. Siglo xxi editores s.a. Página 63.
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