EVANGELIZACIÓN ES HACER AMIGOS
Métodos de evangelismo queman la cabeza de muchos que ni recursos tienen, pensando que para evangelizar hay que tener buen dinero y reconocimiento, pero en verdad es que cuando no hay recursos uno se vuelve creativo, es decir, que no tener recursos, dinero, o reconocimiento nos ayudan a entender mejor lo que en verdad es la evangelización.
Debemos
seguir preparándonos y fortaleciendo nuestra vida en las manos del Señor, no
evitando lo que debemos enfrentar (las pruebas), y no enfrentando lo que
debemos evitar (las tentaciones). La vida siempre se tornará gris mientras
estés alejado de la gracia de Dios, que es como la luz, porque la luz de la
gracia es la única que dará color a tu vida. La Palabra de Dios es la que
alumbra el camino que el Señor ha preparado de antemano para nosotros, por lo tanto,
andar sin su dirección es como andar en confusión y en perdición.
Es necesario
que tengas un conocimiento claro de la Palabra de Dios, antes de conocer varios
métodos de evangelismo o creatividad en la enseñanza, porque sin un
entendimiento claro de la Palabra es imposible enseñarla claramente a otros. La
Biblia no nos enseña que debemos evangelizar para ganar nuestra salvación,
porque por la gracia de Dios, manifestada en la Obra Redentora de Jesucristo,
somos salvos, no por nuestras obras.
“…sé prudente en todas las circunstancias, soporta los
sufrimientos, dedícate a la evangelización; cumple con los deberes de tu
ministerio” 2 Timoteo 4: 5 (NVI)
Pablo exhortó
a Timoteo a dedicarse a la evangelización, como estoy seguro de que a nosotros
también se nos ha dado esta instrucción. Por lo cual, debemos interesarnos en
lo que es evangelización.
Evangelización
es anunciar la buena noticia, es decir, proclamar el mensaje de salvación al
perdido, al necesitado, a todo el mundo sin acepción de personas, porque todos,
desde su nacimiento, se encuentran alejados de la gracia de Dios, pero el Señor
en su amor proveyó salvación al hombre por medio de Jesucristo. Necesitamos que
todos entiendan lo importante que es la Obra Redentora de Jesucristo. El mundo
necesita conocer a Jesucristo, pero para conocerlo no puedes seguir un camino,
o una religión porque la religión no es el camino, ni es la verdad y ni es la
vida, sino solo Jesucristo es el Camino, la Verdad y la Vida (Juan 14: 6). No
puedes amar a Dios sino amas al Hijo, mas nunca creerás en el Hijo sino te
arrepientes creyendo en que murió, fue sepultado y resucitó para darte vida
eterna.
Desde que por
el Señor recibimos una vida totalmente nueva, posicionalmente santa, no somos
los mismos que antes éramos, porque nuestra dirección no es la misma. Nuestro
camino en Jesucristo es Jesucristo, nuestra vida es Jesucristo, y la verdad es
Jesucristo, por lo tanto, solo en Jesucristo podremos tener comunión con los
otros. El apóstol Juan dio el siguiente testimonio de Jesucristo:
“Les anunciamos al que existe desde el principio, a
quien hemos visto y oído. Lo vimos con nuestros propios ojos y lo tocamos con
nuestras propias manos. Él es la Palabra de vida. Él, quien es la vida
misma, nos fue revelado, y nosotros lo vimos; y ahora testificamos y anunciamos
a ustedes que él es la vida eterna. Estaba con el Padre, y luego nos fue
revelado.” 1 Juan 1: 1-2(NTV)
Juan estuvo
con Jesucristo, caminó con Jesucristo, fue seguidor de Jesucristo, creyó en las
palabras de Jesucristo, con sus propios ojos vio las profecías del Mesías
cumplidas en Jesucristo. El Padre le reveló a Juan que Jesucristo es la vida
eterna, que es la segunda persona de la Trinidad, y que solo en Él hay
verdadera paz para con Dios. La vida de Juan fue regenerada por la redención de
Jesucristo, obteniendo la promesa de Jesucristo: el Espíritu Santo. El Espíritu
Santo entró en la vida de Juan, como el sello de su redención. El Espíritu
Santo es la tercera persona de la Trinidad, y quien da testimonio de
Jesucristo, abriéndonos los ojos para que entendamos la voluntad de Dios.
Juan no era
el mismo que antes, porque Juan pasó de estar en tinieblas a estar en la Luz,
por la gracia de Dios. Solo por su gracia, y ese testimonio es el que anuncia.
“Les anunciamos lo que nosotros mismos hemos visto y
oído, para que ustedes tengan comunión con nosotros; y nuestra comunión es con
el Padre y con su Hijo, Jesucristo. Escribimos estas cosas para que
ustedes puedan participar plenamente de nuestra alegría.”
1 Juan 1: 3-4 (NTV)
El propósito
de la evangelización no es hacer enemigos sino amigos, porque por medio del oír
la Palabra de Dios viene la fe para participar de la nueva vida que el Señor
nos ha dado. Esto es hacer amigos, porque solo los que conocen a Dios son
amigos. No es que aparentemos ser amigos para aprovecharnos del otro, sino que
lo somos por la gracia de Dios para que Dios sea glorificado.
“Queridos amigos, siempre siguieron mis instrucciones
cuando estaba con ustedes; y ahora que estoy lejos, es aún más importante que
lo hagan. Esfuércense por demostrar los resultados de su salvación obedeciendo
a Dios con profunda reverencia y temor.”
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