ES POR FE
“Por la fe entendemos que el universo fue formado por la Palabra de Dios, de modo que lo visible no provino de lo que se ve” Hebreos 11: 3 (NVI)
La
Creación, afirman muchos, es obra del Creador, pero en sus doctrinas humanas
pareciera que no entendieran lo que afirman, porque dan mayor gloria y honor al
planeta, a los animales, a las plantas, o a otras personas que al mismo
Creador. Eso es porque creen en que el Creador y la creación es lo mismo. El
Hinduismo, por creer en la reencarnación, no pueden matar a ningún animal,
dándole culto y reverencia a estos. Esta doctrina, como otras religiones
tribales, creen en el panteísmo, es decir que todo es dios y dios es todo,
llamando a su dios pachamama, brahma, shiva, energía, etc. Por causa de aceptar
estas enseñanzas la humanidad cada vez más se aleja de Dios y se desvaloriza a
si misma.
Dios
siempre ha existido, Él no tiene principio ni tendrá fin, porque es Dios, eso
es incomprensible para nuestra mente finita, que cuestiona todo, y es rebelde
ante Dios. Antes de todas las cosas, estaba solo la trinidad de Dios, y sin
tener necesidad de crear el universo, lo hizo. Dios quiso crear el mundo para
su propia gloria. El universo no fue echo de la nada, sino de la poderosa
Palabra de Dios. En Génesis capítulo 1 podemos leer claramente que con su
Palabra creó Dios el universo en seis días y descansó en el séptimo día, no
porque lo necesitara sino porque quería contemplar en el séptimo día la obra
que hizo.
Dios,
aunque hizo al hombre conforme a su imagen y semejanza, no lo hizo igual que
El, ni le permitió que le robara gloria. De la creación hubo un arcángel y
otros seres celestiales que quisieron hacerse como Dios, no honrándolo sino
rebelándose contra su Creador, trayendo sobre si mismos la condenación. El
hombre no puede disfrutar desde su niñez de una comunión perfecta con su
Creador porque quiso hacerse como Dios rebelándose directamente contra su
Palabra. Aunque muchos se han rebelado contra Dios y su Palabra, Dios sigue
siendo el mismo y la creación sigue siendo obra de sus manos. Aun así, el Señor
quiso salvarnos, de la condenación que merecemos, por medio del sacrificio de
Jesucristo. Jesucristo, es la segunda persona de la trinidad, Creador del
universo que vino a este mundo por amor a nosotros a fin de que le reconozcamos
como único Señor y Salvador de nuestras vidas, dándole toda la gloria.
En nuestro comportamiento debemos
reflejar el amor de Jesucristo, viviendo humildemente en reverencia a Dios, por
lo tanto ni las borracheras, ni la fornicación, ni la idolatría pueden ser
parte de nuestra vida.
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