EL MUNDO NO CREE EN JESUCRISTO
Son demasiados los conciertos y presentaciones que muchos hipócritas hacen en nombre de Jesucristo cuando en verdad no creen en Él. La hipocresía de la gente se ha mostrado y se mostrara en su tiempo porque nada hay encubierto que no haya de descubrirse, ni oculto que no haya de saberse (Lucas 12: 2). Cantantes y supuestos predicadores de la Palabra que con apariencia de ovejas entraron en la iglesia han sido los que mayor confusión han traído a la gente, porque la realidad es que son predicadores solamente de sus propias concupiscencias, manipuladores de la Palabra y personas que continuamente blasfeman el nombre de Jesucristo (lee Efesios 4: 11-16).
Leer la Biblia
no significa que creas en Jesucristo, porque hasta los fariseos la leían y, no
solo eso, sino también se la memorizaban, motivados únicamente por la soberbia.
Ir a la iglesia tampoco te hace salvo porque hasta los politiqueros lo hacen,
como el hacer buenas obras no necesariamente significa que crea en Jesucristo
porque hasta las peores sectas como el hinduismo, el budismo y el catolicismo
lo hacen. Realmente el mundo no cree en Jesucristo sino solamente en ellos
mismos porque creen que no necesitan de Dios.
El nombre de
Jesús tristemente está siendo vanamente usado por muchos, como pretexto para
tener amistades, reconocimiento, fama y dinero
a fin de cauterizar la conciencia y satisfacer los deseos de la carne.
Estamos en medio de Sodoma y Gomorra, en los tiempos de Noé, porque la
depravación se ha multiplicado en gran manera.
El mundo en
verdad no cree en Jesucristo porque si en verdad creyera entonces la
homosexualidad, la promiscuidad, las mentiras, los robos, la pornografía, los
asesinatos no se verían como tanto se ven en nuestra época. La maldad del
hombre que cree de verdad en Jesucristo fue pagada por la muerte de Jesucristo
y nunca más volverá a gobernar a este hombre, pero la maldad del hombre que no
cree en Jesucristo no ha sido pagada por Jesucristo, por lo tanto será pagada
por este hombre en el peor lugar que pueda existir, y este pago no podrá ser
redimido, si es que antes no te arrepientes.
Existe una
frase popular en muchos lugares del mundo que dice “hay dos días del año que no existen: ayer y mañana por lo tanto hoy es
el día perfecto”. Hoy es el día de tu salvación porque mañana será muy
tarde.
“Todo aquel que confiesa que Jesús es el Hijo de Dios, Dios
permanece en él y él en Dios.” 1
Juan 4: 15 (LBLA)
Levanta tus
ojos a la cruz rogando al Señor que te salve por medio de su muerte, para que
tu sucio corazón muera, y en su resurrección, para que el Señor te de nueva
vida y esperanza de gloria.
El evangelio es
Jesucristo, el centro del evangelio es Jesucristo, no es el hombre. Tu vida
será redimida y verdaderamente regenerada solamente en Jesucristo, no en tus
propias fuerzas ni en ningún “poder mental”.
Comentarios
Publicar un comentario