EL FRUTO DEL ESPÍRITU
Hoy en día muchas iglesias enseñan doctrinas humanas por encima de la verdadera Palabra. Así mismo hicieron los fariseos al obligar a todos a lavarse las manos, mas Jesús les respondió:
“Pues en vano me
honran, enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres.”
Mateo 15:9 (RVR 1960)
Sin esperar que te enfoques en los falsos maestros ni en
las falsas enseñanzas sino en el verdadero evangelio y en Jesucristo quiero que
tengas en cuenta el fruto del Espíritu que debe ser evidenciado en cualquier
ser humano que ha nacido de nuevo. Es EL FRUTO DEL ESPÍRITU, no varios, aunque sean varias las características de ese fruto.
El fruto del Espíritu es el resultado de la obra del Espíritu Santo en la vida
del creyente, por lo tanto también es evidencia del nuevo nacimiento. Así como
el fruto de la tierra, la nueva vida del creyente comienza con una semilla, la
semilla de la Palabra, esta semilla lleva en si todas estas características que
se harán más notorias conforme se vaya cultivando en el terreno del corazón la
Palabra de Dios:
EL AMOR
El amor es la característica esencial en la vida de un
siervo de Jesús. Si en verdad recibiste el amor de Dios entonces puedes amar a
Dios y a tus hermanos.
“En esto
conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los
otros.”
Juan 13:35 (RVR 1960)
Jesús estableció el amor (primeramente, el amor a Dios y
seguidamente el amor hacia los demás) como el primer y más grande mandamiento.
“Jesús le dijo:
Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu
mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante:
Amarás a tu prójimo como a ti mismo.”
Mateo 22:37-39 (RVR 1960)
EL GOZO
Te aseguro que si VIVES en la verdadera VIDA entonces
disfrutaras del gozo de la salvación.
“Puestos los ojos
en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de
él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono
de Dios.”
Hebreos 12:2 (RVR 1960)
Nuestro gozo es una perdurable felicidad que no depende de
las circunstancias sino que va por encima de estas, porque proviene de Dios.
“Tú diste alegría
a mi corazón mayor que la de ellos cuando abundaba su grano y su mosto.”
Salmos 4:7 (RVR 1960)
LA PAZ
Jesucristo nos trajo Paz para con Dios, por lo tanto
¡Podemos disfrutar la presencia de Dios! Porque Jesús nos reconcilió por su
sangre con el Padre, con el Espíritu Santo y con El mismo.
“Justificados,
pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor
Jesucristo”
Romanos 5:1 (RVR 1960)
No hay por qué estar afanado o angustiado pues podemos
orar a Dios dejándole a Jesucristo todas nuestras cargas (Filipenses 4:6,7). En
nuestra relación personal con Dios la Paz de Dios se va fortaleciendo en
nuestro ser, pero esta paz no significa que vamos a estar bien con todos, puede
llegar a ser lo contrario, ocasionar un gran malestar en otras personas, porque
la Paz que ofrece Dios se refiere a confianza en Dios a pesar de las
dificultades.
Si en alguna palabra o hecho has ofendido a tu hermano, el
Espíritu Santo que mora en ti te lo hará saber, para que te arrepientas ante tu
hermano y ante Dios. La verdadera Paz es el Espíritu Santo que nos consuela,
nos anima y nos guía a toda verdad.
LA PACIENCIA
La Paciencia es evidencia natural de una vida cimentada en
Jesucristo.
“Quien cuando le
maldecían, no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino
encomendaba la causa al que juzga justamente”
1 Pedro 2:23 (RVR 1960)
A medida que vayas pasando más tiempo con el Señor,
aprendiendo de su Palabra y recibiendo su disciplina podrás seguir su ejemplo
de paciencia. Esa paciencia que aún sigue teniendo con nosotros. Si tu hermano
te ofende no respondas de la misma manera, más bien deja tu causa al que juzga
justamente, aunque lo haga todo el tiempo, ten paciencia, porque así podrás
ganar a tu hermano.
LA AMABILIDAD
Nuestra gentileza debe ser conocida de todos los hombres.
“Y le presentaban
niños para que los tocase; y los discípulos reprendían a los que los
presentaban. Viéndolo Jesús, se indignó, y les dijo: Dejad a los niños venir a
mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de Dios.”
Marcos 10:13-14 (RVR 1960)
No debemos caer en la levadura de la hipocresía y del
orgullo de los fariseos, sino en el amor de Dios. Si eres amable, porque todo
el mundo es o solo porque te lo enseñaron, entonces practicas obras mas no
evidencias un fruto natural. La amabilidad es una condición natural del
creyente, porque al no practicar la gentileza el creyente será movido al
arrepentimiento por el Espíritu Santo, mas para los que aún no han nacido de
nuevo es solo superficial esta obra, por cuanto están muertos en sus delitos y pecados.
También debes tener en cuenta que la gentileza no es sinónimo de aceptar el
pecado, o de tolerar falsas enseñanzas, sino más bien de no hacer acepción de
personas.
LA BONDAD
Bondad es hacer el bien al otro, es compartir lo que es
mío, es sacrificar mi tiempo si es necesario. Esto para el hombre es imposible,
pero “lo que para el hombre es imposible
es posible para Dios”.
“Palabra fiel es
esta, y en estas cosas quiero que insistas con firmeza, para que los que creen
en Dios procuren ocuparse en buenas obras. Estas cosas son buenas y útiles a
los hombres.”
Tito 3:8 (RVR 1960)
Una buena acción genera una buena reacción. Así mismo,
todo lo que nosotros hacemos afectara a otros, entonces hazte esta pregunta
¿afectare a otros de manera positiva o negativa?
Evidentemente creo que todos queremos afectar al mundo de
manera positiva, pero nuestras buenas intenciones son solo eso: un espejismo
mas nunca una realidad. La Palabra de Dios es la única que nos puede
direccionar a toda buena obra.
LA FE
“Porque por
gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de
Dios”
Efesios 2:8 (RVR 1960)
Debemos esperar en Dios, nuestro corazón debe estar
confiado en El. La Fe es verdadera confianza en Dios, mas esto no proviene de
nosotros sino es don de Dios. No son nuestras obras, ni nuestras buenas
intenciones nuestra entrada al cielo, sino es la fe en Jesucristo el don de
Dios que nos ha provisto salvación.
“Aguarda a
Jehová; esfuérzate, y aliéntese tu corazón; sí, espera a Jehová.”
Salmos 27:14 (RVR 1960)
LA MANSEDUMBRE
El hombre natural vive alimentándose a sí mismo
(egocentrismo), pero el verdadero creyente refleja una vida llena de humildad,
sumisión, etc. Solo a través del Espíritu Santo puedes reaccionar en
mansedumbre ante cualquier dificultad.
“Encomienda a
Jehová tu camino, y confía en él; y él hará” Salmos 37:5 (RVR 1960)
LA TEMPLANZA
La templanza es dejar a Dios el control de nuestras vidas,
que Él sea el Piloto que controle el barco de nuestras emociones y de nuestras
debilidades.
“Dad gracias en
todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.”
1 Tesalonicenses 5:18 (RVR 1960)
Tenemos que ser conscientes de que en verdad existen solo
dos caminos del cual solo uno es el verdadero: el Camino de la Vida
(Jesucristo) y el camino de la muerte. ¿En qué camino te estas dirigiendo?
“Cuando el Hijo
del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se
sentará en su trono de gloria, y serán reunidas delante de él todas las
naciones; y apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de
los cabritos. Y pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su
izquierda.”
Mateo 25: 31-33 (RVR 1960)
Según lo anterior podemos también concluir que solo
existen dos tipos de personas: El que ha nacido de nuevo (las ovejas) y quien
aún no ha nacido de nuevo (los cabritos) ¿En qué lugar estarás? ¿A la derecha
de Dios o a la izquierda?
Respiramos cada segundo de nuestras vidas pero al respirar
no decimos: tengo que inhalar - ahora
tengo que exhalar, sino tu cuerpo naturalmente respira. Así mismo es con el
fruto del espíritu, es natural en la vida sobrenatural. Mas si no es evidente
el fruto del espíritu en tu vida es porque claramente no has nacido de nuevo,
es decir que tan solo eres un sepulcro blanqueado que hace obras mas no produce
ningún fruto, por lo tanto ¡es necesario que nazcas de nuevo!
El fruto del espíritu es agradable a Dios, aun, las mismas
piedras (individuos que aún no han nacido de nuevo) se agradan de este, aunque
no lo puedan experimentar.
Estoy seguro de que al gobierno le gustaría que todos
fueran amables e hicieran buenas obras, porque lo promueven a través de la
educación y otras herramientas. Aun así, a nadie le importa conocer a Dios,
sino solo quieren disfrutar de los beneficios de vivir en su voluntad por eso
han diseñado sus propias estructuras para satisfacer sus propios deseos sin
recibir ningún daño.
Aunque muchos dicen conocer a Dios, verdaderamente Dios no
los conoce, porque son solo vidas de apariencia que reflejan bondad y
amabilidad, mas de su interior solo brotan pensamientos de mal y no de bien.
“Mas Dios muestra
su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por
nosotros.”
Romanos 5: 8 (RVR 1960)
Eso verdaderamente es amor. Jesucristo, siendo Dios mismo,
vino con el propósito de hacerse como uno de nosotros, para pagar el precio de
nuestros pecados, a fin de que nosotros muramos en Él. Debes morir a la naturaleza pecaminosa, si
aún no lo has hecho, para que la justicia de Dios sea cumplida en ti. Jesús no
permaneció sepultado sino resucitó al tercer día para sentarse a la diestra del
Padre. Si moriste al pecado vives en Jesucristo gracias a su resurrección.
En Jesucristo lo tienes todo pero fuera de Él lo tienes
todo perdido. Si aún no has sido convencido por el Espíritu Santo de pecado,
justicia y juicio es necesario que nazcas de nuevo. Clama a Dios, rogándole que
por su misericordia te salve, que su Obra te redima y que por su compasión te
de vida.
“Mas el fruto del
Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre,
templanza”
Gálatas 5:22-23 (RVR 1960)
Una manera de expresar el fruto del espíritu y ese
servicio a Dios que tu alma anhela es por medio de la hospitalidad.
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