CON ENTENDIMIENTO

 Las Escrituras, la Biblia, la Palabra de Dios, tiene palabras que serán difícil de entender si no se interpretan adecuadamente. La interpretación de cada versículo en su contexto original es única, no puede ser relativa, ni depende del punto de vista como lo mires.

Para entender la Biblia es necesario tener un nuevo nacimiento, porque en el nuevo nacimiento hay nueva vida y, por lo tanto, sabiduría de Dios. No es posible entender la verdadera interpretación de la Biblia sin el Espíritu Santo porque solamente Él nos guía a toda verdad. Puedes estudiar teología (y deberías hacerlo), escuchar muchos sermones y tener un conocimiento profundo de la Biblia, sin en verdad entenderla, porque para entenderla no necesitas solo estudiarla sino vivirla, porque solo quien la vive en verdad le cree.

“El principio de la sabiduría es el temor del Señor; buen entendimiento tienen todos los que practican sus mandamientos; su alabanza permanece para siempre.” Salmos 111: 10 (LBLA)

Si el propósito de recibir la enseñanza verdadera de Dios no es obedecerla entonces mejor es que no la escuches, porque quien sabe hacer lo bueno y no lo hace le es contado como pecado. Dudar de la Palabra de Dios es la raíz del pecado porque quien duda de lo que el Señor dice no podrá entender ni aplicar su Palabra, pero quien en verdad se deleita en los mandamientos, en la ley, en las enseñanzas, en las instrucciones, en la Palabra del Señor que es la Biblia es “como árbol plantado a la orilla de un rio, que siempre da fruto en su tiempo. Sus hojas nunca se marchitan, y prospera en todo lo que hace” (Salmos 1:3).

“No solo escuchen la palabra de Dios; tienen que ponerla en práctica. De lo contrario, solamente se engañan a sí mismos.”  Santiago 1: 22 (NTV)

El crecimiento espiritual no se adquiere solamente en el conocimiento de la Biblia sino también en aplicar esas verdades.

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